Esta sección debe su origen al arbitro de las tinieblas, el señor T., que nos demostró con varias de sus apariciones que el mal también existe, por eso en su honor, los dos primeros artículos le tienen a él como protagonista, pero en el futuro esperamos ir contando con más documentos sobre otros asuntos, de forma que su publicación nos ayude a ir combatiendo ese lado oscuro, que en el deporte, lamentablemente, tenemos.

El señor T. (1ª parte)
El señor T. (2ª parte)